ESGUINCE DE TOBILLO

Consiste en la rotura parcial o total de alguna de las porciones que comprende el ligamento peroneo-astragalino externo (porciones anterior, media y posterior). Esta lesión se produce generalmente cuando se realiza un mal apoyo del pie y este se lleva a una inversión forzada (pie hacia dentro). Cursa con dolor, tumefacción e inflamación, que pueden ser importantes en las primeras horas después  del traumatismo.  Si no se realiza una correcta rehabilitación de esta articulación, ésta tiende a cronificarse y es susceptible de recidivas.

¿Cómo lo abordamos?

El principal problema de un esguince de tobillo no es tanto el esguince en sí si no las recidivas que se pueden sufrir a raiz de un esguince importante. El tratamiendo de un esguince agudo, según las últimas investigaciones, deja de lado el famoso RHICE ( reposo, hielo, compresión y elevación) para centrarnos en la recuperación del ligamento mediante técnicas invasivas como Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) o punción seca de los músculos espasmdos, Láser de Alta Potencia para su recuperación y el apoyo parcial y progresivo desde el primer dia de la lesión. Además para evitar las recidivas procuraremos que la reeducación propioceptiva también sea completa y que el paciente comprenda que el tratamiento del esguince, al igual que con muchas otras lesiones, no termina en la consulta.

Para los esguinces crónicos o recidivantes toma aún más importancia si cabe el tratamiento propioceptivo, para el cual tenemos a nuestra disposición todo tipo de aparatos como Bosus, plataformas de equilibrio y la Imoove, para recuperar al máximo las sensaciones en el pie afecto.