ROTURAS MUSCULARES

Consiste en la lesión del tejido muscular, que dependiendo de la gravedad podemos clasificar en cuatro:

  • Elongación muscular: Se produce una elongación de las fibras musculares y microrotura de las fibrillas de actina y miosina sin una lesión en el sarcómero, que se manifiesta sobretodo con dolor a la realización de ejercicio.
  • Rotura fibrilar: se produce un dolor repentino en forma de “pinchazo” que suele ir acompañado de impotencia funcional parcial con pérdida de fuerza importante a la realización de la contracción muscular.
  • Rotura parcial: rotura fibrilar de menos del 50% de la superficie del músculo. Su síntoma más característico es la “pedrada” ya que el paciente siente un dolor intenso y repentino en el músculo afectado. La rotura suele ir acompañada de hematoma muscular.
  • Rotura total: rotura de más del 50% del músculo. Va acompañada de un dolor muy intenso en forma de “hachazo” y de limitación funcional total. Esta rotura suele tratarse con suturación quirúrgica.

Cómo lo tratamos?

En FISALDE utlizamos técnica de Electrólisis Percutánea Intratisulsar Ecoguiada para llegar al sitio de la rotura y acelerar el proceso de cicatrización. Utilizaremos también Ondas de Choque y Terapia con Ganchos en caso de fibrosis de la cicatriz creada y terapia miofascial para una correcta alineación de las nuevas fibras creadas, además de Láser y Diatermia. En paralelo y sobretodo una vez consolidada la cicatriz, realizaremos ejercicios de control motor excéntricos para que la fuerza del músculo afectado vuelva a ser la óptima y no se produzcan recidivas de la rotura.